La fachada ventilada es un sistema constructivo que permite la fijación de un revestimiento (no estanco) independiente a la hoja de cerramiento. La separación del revestimiento respecto al cerramiento permite alojar una capa aislante y admite la libre circulación de aire por su cámara, con las ventajas que esto supone en términos de ahorro energético.

Las placas de revestimiento se colocan con una junta perimetral (en función del material), que evita cualquier tipo de patología derivada de la propia dilatación del material, garantizando que el material preserve su buen aspecto (sin aparición de grietas o fisuras por tensiones restringidas). Por otro lado el revestimiento ofrece una protección frente a la incidencia directa del sol sobre el resto de capas (aislamiento y cerramiento) amortiguando los cambios bruscos de temperatura, y prolongando de esta manera su vida útil.

Es un sistema constructivo que admite la colocación de diversos materiales de revestimiento, tales como la piedra natural, porcelánicos, laminados de alta presión, fibrocementos, etc.

Facilidades de colocación en la obra al instalarse los elementos "en seco", mediante anclajes mecánicos previamente calculados para resistir la carga de viento y la carga gravitatoria (el propio peso de la placa), consiguiendo rendimientos de hasta 60m2 x pareja por día, este varía en función del Sistema a utilizar.

Cómo Funciona

Las placas de revestimiento se colocan con una junta perimetral (en función del material), que evita cualquier tipo de patología derivada de la propia dilatación del material, garantizando que el material preserve su buen aspecto (sin aparición de grietas o fisuras por tensiones restringidas). Por otro lado el revestimiento ofrece una protección frente a la incidencia directa del sol sobre el resto de capas (aislamiento y cerramiento) amortiguando los cambios bruscos de temperatura, y prolongando de esta manera su vida útil.

Mantenimiento

CADA 3 AÑOS:

  • Comprobación del estado de conservación del revestimiento: posible aparición de fisuras, desprendimientos, humedades y manchas
  • Comprobación del estado de conservación de los puntos singulares, véase: esquinas, coronaciones, voladizos, marquesinas, etc

CADA 5 AÑOS:

  • Comprobación de la posible existencia de grietas y fisuras, así como desplomes u otras deformaciones, en la hoja principal

CADA 10 AÑOS:

  • Comprobación del estado de limpieza de las llagas o de las aberturas de ventilación de la cámara